La refrigeración con amoniaco al ser un refrigerante natural es el método más económico y con mejor rendimiento energético.
El uso del amoniaco como refrigerante tiene varias ventajas, algunas de las cuales son:
El amoniaco no es contaminante por lo que no daña la capa de ozono. Tanto es así que la Agencia de Protección al Ambiente (EPA) ha identificado al amoniaco como un sustituto aceptable de sustancias dañinas al ozono en los principales sectores industriales, incluyendo la refrigeración y aire acondicionado.